El pasado mes de febrero, exactamente el día 26, las Farc anunciaron el fin de los secuestros extorsivos en el país. Esta noticia fue considerada por muchos como una muestra de buena voluntad de parte del grupo guerrillero y como el comienzo de posibles diálogos de paz. ¡Qué mentira más grande, qué engaño más vil con todos los colombianos!

En su momento, el expresidente Álvaro Uribe dijo en entrevista a RCN La Radio que “Las Farc anuncian que no habrá más secuestros extorsivos, pero también en el comunicado indican que continuarán secuestrando policías y militares, razón por la cual Iván Márquez en un video exigió una reforma constitucional que permita hacer canje permanente de prisioneros de guerra, en lenguaje de las Farc”.

Por su parte, el presidente Juan Manuel Santos señaló en ese momento que confiaba en que las Farc cumplirían con su palabra de no cometer más secuestros. Sin embargo, parece que se lo pasaron, como popularmente se dice, por la galleta.

Dos meses después, los actos demuestran todo lo contrario. ¿Cuál voluntad de acabar con el secuestro?, ¿cuál voluntad de paz? Acaban de secuestrar al periodista francés Romeo Langlois, de 35 años. Además, asesinaron a cuatro miembros de la fuerza pública. ¡Qué dolor!

No podemos permitir que nos sigan metiendo los dedos en la boca diciendo que una cosa es el secuestro y otra una retención en combate. La guerrilla secuestra, la guerrilla mata, la guerrilla trafica, la guerrilla no quiere que Colombia progrese. Las cosas debemos llamarlas por su nombre.

El frente 15 dice que tiene como prisionero de guerra al periodista. ¿Eso quiere decir que la guerra no termina y que las prácticas terroristas de las Farc continúan? Imposible creer en algún gesto de paz o en alguna de sus promesas. Todas son falsas, siempre lo han sido, siempre lo serán. ¿Prisionero de guerra? ¡Qué insulto! A las cosas se les llama por el nombre: secuestro. Así es la realidad.

Como dijo el joven representante a la Cámara Augusto Posada “y hay algunos que dicen que ya están listo para la paz”.

Qué triste la desconfianza y qué triste el engaño, sobre todo, viniendo de compatriotas. A ellos solo les resta demostrar con hechos que no quieren seguir haciendo parte de este sinsentido, de este baño de sangre. La oportunidad de la desmovilización está abierta y la entrega unilateral de todo aquel que siga secuestrado también.

Ya los colombianos estamos cansados de las traiciones. Pero eso nos pasa por confiar en quien siempre nos miente, en quien cree que somos solo unos idiotas que pueden engañar una y otra vez. Por si acaso: exitosa la versión 45 del Festival Vallenato.

Felicitaciones para el nuevo Rey Vallenato Fernando Rangel, ¡se lo merece! Lástima no poder hablar nada bueno de Diomedes Díaz. En todas sus presentaciones fue un desastre. ¿Por qué lo seguirán contratando?

Por Tatiana Cabello Flórez @tatacabello