La lejanía y diferencias del vicepresidente Angelino Garzón con el actual gobierno lo han convertido en una llamativa figura política que ha roto con la tradicional obediencia y prudencia que ha caracterizado a los vicepresidentes de Colombia, quienes en sus cargos han sido defensores y escuderos del Presidente, y no detractores como hoy lo es Angelino. ¿Es esto algo positivo o negativo para la democracia?
Es claro que las posturas del Vicepresidente incomodan a muchos sectores del gobierno, debido a que representan otra visión sobre la situación de Colombia en diferentes temas como el de la Constituyente y la paz. Es cierto que no es usual que la segunda cabeza del gobierno adopte una posición distante y contradictoria del equipo al que pertenece, no obstante esto no lo convierte en algo necesariamente negativo, en términos de funcionamiento de la democracia.
El necesarísimo equilibrio de poderes que regula el buen funcionamiento y salud de la democracia, se alimenta en este caso de la postura crítica del Vicepresidente Angelino, debido a que siendo este un personaje de importancia política tan alta, con sus críticas y posturas opuestas a las del Ejecutivo, controla y genera un poco de balance entre este extraño fenómeno que hoy vivimos en Colombia, al que denominan Unidad Nacional y que por consiguiente conduce a la unanimidad política del país.
Dicho lo anterior, hablemos un poco sobre el tema de la salud de Angelino. Resulta que la condición de paciente médico del Vicepresidente se convirtió en todo un tema de polémica nacional, debido a una supuesta noble preocupación de algunos congresistas como Roy Barreras, quienes preocupados por la salud del Vicepresidente han decidido desplazarse hasta su cuarto de recuperación en una clínica para visitar, acompañar y supervisar su condición. Las motivaciones de esta preocupación, lejos de ser noble y sincera, obedece al temor y deseo de bajar a Angelino de su cargo por quienes se sienten incómodos y amenazados por sus afiladas críticas y posturas contrarias a las de algunos sectores del Gobierno.
Intuyo que si Angelino fuera un obediente Vicepresidente, discreto y prudente, no habría mayor preocupación por su estado de salud y, por el contrario, la actitud de muchos sería la del respaldo y acompañamiento de él en esta difícil hora. No siendo las cosas así, lo que de verdad incomoda y produce revuelo en algunos sectores es la afinidad de Angelino Garzón con las ideas del expresidente Álvaro Uribe. Esto es el quid y raíz del asunto y preocupación.
A Angelino le temen por su audacia, verticalidad y claridad como Vicepresidente. Porque contrario a lo que se pudo esperar en un principio, es una figura activa que genera opinión y debate. A Angelino le temen porque comulga con tesis del anterior gobierno, y en su calidad de Vicepresidente de la República las defiende. Pronta recuperación señor Vicepresidente y que por la salud de la democracia, se mantenga firme en sus posturas.




05/08/2012 a las 5:10 AM
JEALBO dijo:
Tengo una sóla respuesta a la pregunta que se hace en este buen artículo: Porque en Colombia, el querer trabajar por el pueblo con honestidad y franqueza, con la camiseta puesta, mete MIEDO…MUCHO MIEDO.
Jealbo
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