Libardo Botero C.

Mayo 19 de 2010

La seguridad, como lo vimos en el artículo anterior, es un prerrequisito del progreso, pero no es suficiente. El otro factor determinante, indica Juan Manuel Santos, es el crecimiento económico. Para poder cumplir con el programa de "prosperidad democrática", ha reiterado que ese es el principal desafío: "Colocar a la economía colombiana en un nivel de crecimiento alto y sostenible. Porque sin eso, las políticas de generación de empleo y de lucha contra la pobreza se hacen cada vez más difíciles." (Portafolio, 27/04/2010).

A fin de conseguir altas tasas de crecimiento económico Santos propone un conjunto de medidas y políticas, pero la columna vertebral es el estímulo a cinco "locomotoras" que han de jalonar el avance: infraestructura, vivienda, agro, minería e innovación. Su impulso arrastrará otros "vagones", dando por resultado un significativo crecimiento de la producción de bienes y servicios y por consiguiente del empleo. Veamos una descripción sucinta de las "locomotoras".

Infraestructura

Un plan agresivo de inversión pública y privada en infraestructura podrá llevar a Colombia a un estadio más alto de integración entre sus regiones, de comunicación con el exterior y de elevación de su competitividad. Reducir radicalmente los costos de transporte, v. gr.,  es una de sus pretensiones. Contempla la propuesta estimular proyectos de  creación, mejoramiento y ampliación de infraestructura energética, de comunicaciones, de puertos y aeropuertos. En el solo campo de dobles calzadas, propone completar 2.000 kilómetros en el próximo cuatrienio.

Punto neurálgicos del plan será reformar el "modelo de concesión y la gestión estratégica de la infraestructura",  dotando a los entes públicos del sector "de los mejores cuerpos técnicos en la planeación y priorización. Mejoraremos la asignación de riesgos de las concesiones, así como la interventoría y la solución de controversias. Toda obra nueva contemplará los costos de su mantenimiento" (punto 83). Con tal fin se creará una Comisión de Regulación de alto nivel técnico para el transporte, similar a lo que ocurre en energía o el Banco Central.

Es imprescindible la colaboración del sector privado en la búsqueda de tan ambiciosas metas.  El punto 84 lo describe así: "Tal como lo han hecho el Reino Unido, Brasil y Costa Rica, entre otros, promoveremos entes privados estructuradores de proyectos, que revisen ideas nuevas con los gobiernos locales y regionales; que contraten estudios a su propio riesgo, los entreguen sin costo a los gobiernos para abrir licitaciones públicas y obtengan una comisión justa del valor de los proyectos. Así, la iniciativa privada complementará la inteligencia y trabajo técnico del sector público".

Vivienda

Se estima en no menos de 1.300.000 el déficit de viviendas en Colombia. Superar esa brecha es un imperativo social ineludible, que redundará en elevación de la calidad de vida y en generación de empleo digno. El plan de gobierno de Santos propone (punto 30), la construcción de entre 200 y 300 mil viviendas por año, para cubrir la mayor parte del déficit en el próximo mandato.

Los efectos de tal estrategia son conocidos, como lo enfatiza el mismo punto del programa: "El proceso de construcción de las mismas podrá generar más de 600 mil empleos directos por año; además, la vivienda influye en 32 industrias adicionales. Recuerden que con las Cuentas de Ahorro y Fomento a la Construcción (AFC), creadas cuando Juan Manuel Santos fue Ministro de Hacienda, se reactivó la vivienda y se han creado cerca de 40 mil empleos por año. Ya tenemos la experiencia y el conocimiento, y los utilizaremos en beneficio de todas las clases sociales".

Para lograr semejante vuelco se precisa vencer no pocos obstáculos con distintas reformas y acciones. El plan de Santos propone una detallada serie de pasos para lograrlo, consignados entre los puntos 22 a 30, entre los cuales destacamos: "reformas normativas para autorizar rápidamente obras de urbanismo, incluidas la creación de nuevos barrios y la transformación de los ya existentes"; unificar la regulación y aclarar las competencias de los niveles nacional y municipal "para destrabar el problema de la tierra para construir"; crear el Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio, "dotándolo de los instrumentos necesarios para que la vivienda... se convierta en una realidad para todos";  simplificar "los trámites de crédito, con ayudas para conseguir la cuota inicial, con subsidios a las tasas de interés, que dinamizan fuertemente la construcción y venta de vivienda, con reglas claras y disminución de requisitos para el subsidio"; construir "viviendas dignas, para que las familias que aún no pueden comprarlas las tomen en arriendo con opción de compra".

Agro

Las condiciones de seguridad han mejorado la perspectiva del sector agropecuario, pero su crecimiento y desempeño en los últimos años dejan mucho qué desear. Un conjunto estructurado de precisas disposiciones compone la política agraria que Santos pondrá en práctica en su gobierno para dinamizarlo y resolver las inequidades que perviven en él.

Es indispensable estimular la producción para el mercado interno, no solo para proveer materias primas a la industria, sino con finalidades sociales específicas, como la nutrición masiva de los niños menores de 5 años, y conseguir la seguridad alimentaria para el conjunto de la población (punto 69). Con tal fin se buscará incentivar el uso productivo de la tierra, castigando su posesión ociosa (punto 70). Simultáneamente se dotará de tierras a los agricultores que deseen trabajarla, distribuyendo más de dos millones de hectáreas arrebatadas a los criminales a través de procesos de extinción de dominio (punto 71). Además se continuará con la política de alianzas productivas para apoyar a comunidades productoras a asociarse, tecnificarse, diversificar sus cultivos y mejorar sus ingresos (71). Enmarcado todo dentro de una política de protección al medio ambiente que propone, entre otros objetivos, reforestar no menos de cien mil hectáreas al año (punto 73).

Otro propósito es seguir alentando la presencia del sector agropecuario colombiano en el mercado internacional. No solo con los acuerdos y tratados comerciales, sino incrementando la investigación científica y la innovación, para exportar productos de valor agregado, y otras ayudas indispensables para los empresarios. Está previsto reforzar el plan de desarrollo de sectores de clase mundial, entre ellos cadenas de logística de procesamiento, comercialización y transporte (punto 77). Colombia puede entrar en grande a satisfacer la demanda de productos alimenticios y materias primas resultante del crecimiento acelerado de países asiáticos y la necesidad de atender los requerimientos de bioenergía del mundo.

Minería

El país está empezando a vivir una "bonanza minera". Los especialistas estiman que en los próximos 10 años se invertirá en este sector una suma de alrededor de 50.000 millones de dólares. Petróleo, gas, oro, aluminio, se cuentan entre los productos de mayores perspectivas. Varios de ellos harán parte del plan energético del nuevo gobierno, que en conjunto con la promoción de los biocombustibles, sirva de dinamizador de la economía (puntos 95 a 98).
El candidato Santos considera que ese fenómeno puede reactivar la economía de distintas maneras, así la minería no sea muy intensiva en empleo. Se creará un fondo para manejar los ingresos externos provenientes de la "bonanza", que evite la revaluación y la "enfermedad holandesa" (punto 100), y se procurará que el Congreso apruebe la ley que establece la "regla fiscal", cuya finalidad es ahorrar en la bonanza para atender las épocas difíciles, como ha hecho Chile. Así mismo el gobierno de Santos procurará reformar el régimen de regalías y su distribución, para eliminar la corrupción y despilfarro, y lograr que beneficien a la mayoría del país y no a unas localidades aisladas. Finalmente, en este sector "se establecerán los principios que integren de una manera armónica la economía, el medio ambiente y la responsabilidad social, para garantizar la continuidad del desarrollo" (punto 99).
Innovación

Punto clave de la estrategia de crecimiento es el fomento de la investigación científica y tecnológica y el desarrollo de la innovación. Si se mira el plan de gobierno en su conjunto se encontrará que es un tema transversal, que atraviesa el conjunto de estrategias de los distintos sectores económicos.

Juan Manuel Santos ha prometido elevar hasta el 1% del PIB la inversión en ciencia y tecnología en el próximo cuatrienio (hoy es menos de la mitad), fortalecer a Colciencias, e involucrar un fuerte componente de I+D en distintos ministerios, como el de Agricultura y hasta el de Defensa. Entre los elementos de la reforma al régimen de regalías sobresale la idea de destinar el 10% de las mismas a proyectos de ciencia y tecnología (punto 81).

Los motores que jalonarán esta locomotora serán, entre otros, la alianza empresa-estado-universidad, y un plan nacional de innovación liderado por Colciencias (con red de grupos y centros de investigación, incentivo a programas de doctorado, financiación de becas para estudios en el exterior, intercambios académicos...), según se establece en el punto 79, entre otros. Otro soporte de esta estrategia es la educativa, que analizaremos en posterior artículo.

Los vagones

Detrás de las locomotoras vienen los vagones. Son los multiplicadores del crecimiento generado por las primeras. Ya mencionamos cómo en el caso de la vivienda 32 subsectores se impactan favorablemente. Algo parecido ocurre con la infraestructura, la inversión agropecuaria, la industrial o la minera. Especialmente, señala Santos, el comercio y los servicios son los grandes beneficiados, ramos en los cuales reposa la generación del 60% del empleo en el país. Pero ese será, precisamente, el tema del tercero de estos artículos.

* Director Académico del Centro de Pensamiento Primero Colombia (CPPC).